Arquitectura Dominicana: raíces, historia e identidad desde la academia

Escrito por: Dra. Arq. LORENA TEZANOS.

DOCENTE ESCUELA DE ARQUITECTURA UNIBE

Arquitectura Dominicana: raíces, historia e identidad desde la academia.

 




ALGORITMO GENERATIVO

Escrito por: Juan Castillo, docente de la escuela de Arquitectura UNIBE el colaboración con Jacobo Arismendy 

 

ALGORITMO GENERATIVO




Pospectivas y repunte de la infraestructura hotelera del GSD vista desde la Academia

Por: Prof. Elmer González, Escuela de Arquitectura

 


Pospectivas y repunte de la infraestructura hotelera del GSD vista desde la Academia

 

* El Escenario

 La historia local del Turismo de hoteles en el Gran Santo Domingo, (GSD) ha estado impregnada de una historia romántica y generalmente obvia elementos, que no permite visualizar el proceso vertiginoso y ascendente de urbanización hotelera  en el siglo XXI.

 

La República Dominicana es conocida a nivel internacional como la panacea caribeña del turismo. Si más bien esta distinción resulta insoslayable, es bien sabido que en el evidente desarrollo turístico que presenta, la ciudad de Santo Domingo domina a gran escala el negocio del turismo en cada una de las regiones que componen la geografía nacional.

 

Al inicio del tercer lustro del nuevo milenio y con el impulso del remozamiento de la ciudad colonial, es el momento de asumir las prospectivas de la Ciudad de Santo Domingo, con instrumentos  adecuados para ubicarla en la posición cimera del ranking  entre las ciudades iberoamericanas con un amplio desarrollo de turismo urbano.

 

En la actualidad, Santo Domingo se constituye como una ciudad global de categoria Gamma+. El concepto de Ciudad Global, es un concepto de geografía urbana aplicado a las ciudades que cumplen con una serie de características nacidas debido al efecto de la globalización y al constante crecimiento de la urbanización.

 

La ciudad de Santo Domingo goza de reconocimiento mundial; tiene Influencia y participación en eventos internacionales y aspectos de importancia mundial, es centro de una gran conurbación con las provincias adyacentes y posee una población en el área metropolitana que se compara con cualquier ciudad de países desarrollados. Posee  aeropuertos internacionales, un avanzado sistema de transporte dentro de la ciudad con un ambiente cultural propio, gracias a la existencia de eventos importantes y su infraestructura comercial y hotelera,  la definen como una importante ciudad de negocios.

 

En el conocimiento del rango mundial de la ciudad, el sector público encabezado por el Ministerio de Turismo de la República Dominicana, ha establecido estrategias encaminadas a lograr la proyección de los 10 millones de turistas para el país, en un período de 10 años, proyectado al año  2025.

 

Estas acciones definidas en diferentes ejes  tales como la promoción internacional, las infraestructuras, la seguridad interna y en todo lo relacionado al mejoramiento del destino República Dominicana y a la competencia regional.

 

La data refleja que el país recibe unos 4,9 millones de turistas al año y la proyección es concluir el 2015 con de 6 millones de turistas. En ese escenario se hace prioritario los aportes a la economía dominicana del sector turístico y en esa materia Santo Domingo digiere el efecto nacional con amplios dividendos de esa demanda. Los incentivos  al desarrollo del segmento de congresos y convenciones en la ciudad de Santo Domingo y los sistemas de garantía a las inversiones, han desatado un ritmo de inversiones en infraestructuras hoteleras en la primada de América, con una impresionante suma habitaciones al inventario de la capital dominicana.

 

* El Repunte

Es evidente el repunte que ha tenido la ocupación hotelera de la ciudad de Santo Domingo en el último lustro; el dinamismo está directamente relacionado con el impulso que ha producido el desarrollo económico e inversión extranjera de la ciudad y  de las  marcas que han insertado en el territorio urbano, perfilando a Santo Domingo, tras el auge comercial y económico que ha tenido en la última década, constituida en una metrópolis turística.

 

El inusitado desarrollo de la  infraestructura hotelera de Santo Domingo obedece a la forma moderna del turismo masivo,  enfocada al  turismo que se práctica en las ciudades e incluye turismo cultural, gastronómico, deportivo, de convenciones, de compras. En ese sentido, es imperante posicionar la Ciudad de Santo Domingo con voluntad de viabilidad, visión y pragmatismo ante los nuevos escenarios tendenciales que marcan los referentes exitosos de infraestructura hotelera en ciudades del continente abordando la regionalística como un enfoque multidisciplinario en su estructura urnbana.

 

La proyeccion del turismo de curuceros y el desarrollo del proyecto de San Souci, establecen que es tiempo de redefinir los usos y enfoque de la oferta hotelera en Santo Domingo,  complementando el sentido patrimonial y monumental de la ciudad con una sistematizada estrategia de reanimación urbana y lograr potenciar nuevos nichos de mercado turismo de ciudad.

Los retos de República Dominicana con respecto al polo de Santo Domingo, deben ser orientados a expandir la oferta y sobre todo establecer mejor la interaccion entre la estructura turistica definida, los pasos encaminados a la marca ciudad y la propuesta  hotelera.

 

En ese orden, se ha evidenciado el éxito del trabajo del sector público en  promocionar a la ciudad de Santo Domingo como un destino para el segmento “MICE”1 y como un destino de compras, dado que también ha tenido un auge muy importante en la inserción de complejos comerciales con las principales marcas internacionales.

 

La inserción de  evidentes desarrollos hoteleros establecidos en Santo Domingo generan el esperado impulso dinamizando la competitividad del sector turístico de la ciudad, a través de una diversificación hotelera que permita satisfacer segmentos de demanda de alto gasto, generar una nueva estrategia de desarrollo, elevando de esta manera el estándar de calidad de la hostelería dominicana.

 

* Fuente de las Estrategias 

A todo ese impulso, el estado dominicano ha visualizado estrategias a las empresas e inversionistas, con facilidades para desarrollarse a nivel turistico, aunque no se debe olvidar de las consecuencias ambientales y la sostenibilidad de estas inversiones. Es en ese sentido en que la academia y su criterio de analizar los esquemas de innovacion, se constituye en la fuente de consulta para definir estrategias en el desarrollo de estas iniciativas.

 

Es fundamental se genere  la adecuada planificación urbana del circuito hotelero que se ha insertado en la ciudad. Es importante  pensar globalmente y actuar localmente, atendiendo a que no se debe fundamentar un desarrollo y demanda hotelera para luego crear la capacidad pensando en mejorar la calidad de vida con el desarrollo de la ciudad de Santo Domingo.

 

* Desde la Academia

En el analisis realizado por los docentes de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana, se genera el planteamiento de lograr que la proyeccion de la demanda turistica en la proxima decada debe ser proporcional a que  el territorio de Santo Domingo sea  eficiente con dosis de libertad creativa  es una prioridad que se debe tener de manera integral en el desarrollo hotelero de la metrópoli. 

 

Es tiempo de equilibrar el enfoque urbano tradicional pasivo, orientando la teoría del landfill o relleno urbano activo,  acunando el  prestigio y calidad del Santo Domingo  y sostenibilidad en la gestión de su futuro como entorno vital de la nación. Es tiempo de definir las estrategias  integradoras del patrimonio cultural y patrimonial aportando  al sentido de pertenencia en un escenario tendencial en la que el turismo urbano se desarrolle desde la conformación urbanística, hasta el espacio de las zonas lúdicas de los hoteles.

 

En ese escenario, la arquitectura implementada en la infraestructura hotelera de la ciudad debe manejar todos los principios de la sostenibilidad, logrando que la ecología se fusione con la economía, asi  se podrá ser optimista con la oferta de la ciudad. La rehabilitación del patrimonio Arquitectonico y la reutilización, son conceptos que encajan en las normativas que rigen la puesta en valor de los bienes culturales. Es un intento de armonizar la construcción sostenible con intervención en patrimonio histórico. La reutilización y rehabilitación del patrimonio arquitectónico, como forma de potencializar los impactos que la construcción de nuevas edificaciones hoteleras se presenta conceptualmente en una doble opción positivas a la ciudad.

 

Existe una necesidad de tener una infraestructura hotelera que identifique la ciudad  de Santo Domingo con sus riquezas e involucradas en las exigencias del público nacional e internacional que las ocupe como población turística flotante, con la debida ética e Intenciones de espacio caribeño.

 

MICE, tipo de turismo en la que los grupos grandes, generalmente planifican con mucha antelación, son reunido para un propósito particular

 


 

Breve perfil profesional de la autora:

Licenciado en Arquitectura. Máster en Educación Superior Arquitecto egresado de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña en 1997. Posteriormente realiza la Maestría en Educación Superior de la UNIBE en el 2006. Ha sido conferencista y profesor invitado en congresos y seminarios internacionales sobre Urbanismo, Arquitectura y Educación Superior, así como coordinador de talleres internacionales de Diseño Arquitectónico, Sostenibilidad, Servicio Comunitario y Tecnologías.  Catedrático Universitario. Asesor de Trabajos de Grado. Profesor de la Universidad Iberoamericana (UNIBE); ha tenido participación docente en los diez niveles de Diseño Arquitectónico, Diseño Urbano y Diseño de Interiores de la carrera de Arquitectura.




La ciudad y el urbanismo como competencias académicas

Elmer Gonzalez
Por: Elmer González, Directos de la Escuela de Arquitectura

Conocidas las tendencias mundiales  para la formación del arquitecto, y los modelos educativos basados en competencias, podría surgir la interrogante: ¿Cuáles son las competencias académicas más importantes para la formación profesional del futuro arquitecto?

La función social de la Arquitectura, la responsabilidad en materia de medio ambiente y sobre los valores patrimoniales en sentido urbano, así como el enfoque de ésta frente a posturas de urbanidad en procura de un desarrollo sostenible, social, cultural y económico, son esencia  de las competencias genéricas que se demandan actualmente a nivel universal en un profesional de la Arquitectura. En ese orden se  establece, como rango principal en las fases académicas, la importancia de entender el eje del Urbanismo y el concepto ciudad, como competencias esenciales en la profesión.

Generalmente en las plataformas experimentales académicas, se interpreta y se proyectan cambios a las ciudades en forma paralela, analizando y redefiniendo el conjunto de variables físicas y existenciales con que surgen los espacios de la estructura urbana. Es en las aulas donde se plantea de manera utópica, las nuevas esencias epistemológicas del concepto ciudad. En esos contextos educativos y formativos del arquitecto, es dónde y cuándo realmente se vislumbra la ciudad en las dos vertientes fundamentales del urbanismo: la fundamentación Histórica-Teórica  y la aplicación Proyectual-Práctica, las cuales marcan la condición ideológica de “ciudad” en el profesional.

En ese sentido, se  constituye directamente la “etapa académica” del arquitecto,  como un sistema panóptico de competencias para la  visualización urbana de las ciudades y sus prospectivas.

Según Miguel De Mena, en el texto Ciudad Hostil, Marzo 2002, “La urbanística todavía es un espacio a ser pensado más allá de sus contabilidades”. En ese orden, la producción de posturas conceptuales en el profesional sobre los proyectados “desarrollos urbanos planificados” de las ciudades que generalmente “no fueron planificadas”, debería surgir desde las universidades. La visualización integral de las variables  e indicadores de los  conglomerados urbanos consolidados y en desarrollo se origina en los contextos académicos, sobre todo en la constante persecución de los discentes y docentes, para que la estructura de la ciudad sea coherente no solo en inserciones puntuales y aisladas sino en la observación integral de las disyuntivas  utópicas sobre cuál debe ser el enfoque óptimo de la forma y esencia de las ciudades.

 

 Es evidente que los núcleos urbanos, son escenarios físicos existenciales en constante transformación, que actúan y se modifican con similitudes directas a organismos vivos. Cabe la reflexión en ese sentido,  sobre la real pertinencia de un  entendimiento académico adecuado en la competencia formativa sobre urbanismo, que debe tener tanto el docente como el estudiante y posteriormente el profesional egresado.

 Generalmente en las  academias de la región se genera un aprendizaje del urbanismo en orden teórico e histórico basado en modelos referentes intercontinentales ya desgastados (¿?) y en experimentos sobre diseño urbano centrados en pruebas compositivas de formas, proporciones y geometrías, que cada vez más dejan de lado la comprensión del contexto y el sentido del comportamiento mental humano, como bases lógicas  del urbanismo. Según E. Brea G. en el texto:”Urbanicidas”, (Sept.2008), establece que “El urbanismo y la arquitectura representan dos eslabones del sistema de aprendizaje y enseñanza que más valores aportan a la trascendencia de la cotidianeidad por su vínculo con el ser humano”.

 

En las fases formativas del urbanismo, es cuando comúnmente se producen en el estudiante, las contextualizaciones ideológicas de la evolución y  las prospectivas de ciudad y el inicio del entendimiento de sus elementos entrópicos. En estas etapas, los programas de aprendizaje son basados generalmente en parámetros comparativos de épocas, de los sistemas de trazados urbanos, de regiones geográficas y culturales, y se jerarquiza así  el  estudio de modelos referentes de “ciudades desarrolladas o paradigmas de planificación”, resultando de contextos disímiles y en desproporción directa con el contexto de desarrollo. Por esto es adecuado, como sistema de aprendizaje, que el sentido referencial en sentido global de interpretación espacial entre ciudades,  deba manejarse, con el sentido del contexto y en cierto modo como academias inquilinas y citadinas de una región determinada.

 

Es en el recipiente académico donde el arquitecto debe  conocer el perímetro y las interioridades de las ciudades  y toda la connotación que de ahí se deriva, para entender el énfasis sobre la convicción de ciudad, la desviación de clases sociales y la traducción que se visualizan en los guetos y en algunos factores inherentes al caso urbano.

Otro de los temas de debates académicos que sostiene el argumento sobre la idea de ciudad,  lo representa el concepto identidad y las variables diversas en el sistema urbano y en el ser humano, lo que conllevaría a añadir estos rasgos como competencias genéricas para el arquitecto y el urbanista.

Es preciso además entender que el ejercicio formativo académico sobre urbanismo, colinda directamente con la investigación; su esencia intrínseca es repensar la ciudad, lo que produce que las intervenciones proyectuales en las aulas deban  previamente, identificar la ciudad en sentido macro, las pautas y capas de sus componentes, a la vez que debe analizar conceptos y teorías que permitan establecer los modelos de control y desarrollo experimental adecuados para formar competencias en el manejo del espacio urbano.



Breve perfil del docente:

Dominicano, humanista, ecologista, ensayista, deportista, fotógrafo, folclorista e investigador. Licenciado en Arquitectura. Máster en Educación Superior Arquitecto egresado de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña en 1997. Posteriormente realiza la Maestría en Educación Superior de la UNIBE en el 2006. Ha sido conferencista y profesor invitado en congresos y seminarios internacionales sobre Urbanismo, Arquitectura y Educación Superior, así como coordinador de talleres internacionales de Diseño Arquitectónico, Sostenibilidad, Servicio Comunitario y Tecnologías.  Catedrático Universitario. Asesor de Trabajos de Grado. Profesor de la Universidad Iberoamericana (UNIBE); ha tenido participación docente en los diez niveles de Diseño Arquitectónico, Diseño Urbano y Diseño de Interiores de la carrera de Arquitectura.

Es el Vicepresidente de La Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana, (SARD). Es el Vicepresidente para los países de habla hispana (Cuba, Puerto Rico, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Nicaragua, Panamá, Venezuela), de la Federación Caribeña de Asociaciones de Arquitectos, FCAA. Es el Delegado de República Dominicana ante la Unión de Escuela y Facultades de Arquitectura de América Latina, UDEFAL, y Coordinador para la Región del Caribe de Investigación, y Arquitectura de la UDEFAL/CLEFA. Conferencia Latinoamericana de Arquitectura. Jurado internacional de la XXIV Bienal Estudiantil Latinoamericana de Arquitectura en San Jose, Costa Rica. Galardonado a la “Excelencia Académica en Arquitectura UNIBE 2008”. Galardonado como “Profesor Meritísimo de Arquitectura 2008”, distinción avalada por las diez Escuelas de Arquitectura de la República Dominicana. Ganó Premio Bienal en la categoría de Diseño Arquitectónico y Obra Construida en la XI Bienal Internacional de Santo Domingo, BIASD, con la obra: Villa Enero. Vivienda Periurbana. Reconocido como: “Egresado y Profesor Destacado” de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, UPHU, 2011. Ha publicado ensayos y artículos en revistas especializadas de Arquitectura, y artículos diversos de sociología urbana en Periódicos Digitales. Es coordinador general de la XI Bienal Internacional de Arquitectura de Santo Domingo, BIASD 2012 y de la Bienal del Caribe de Arquitectura para el 2014. Actualmente es asesor de la Liga Municipal Dominicana y del Ayuntamiento Municipal de Cabral y desarrolla el plan estratégico de esa ciudad. Es miembro directivo de la Fundación Erwin Walter Palm. Miembro del colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores, (CODIA). Dirige programas internacionales de servicio comunitario e interés social en varias instituciones de la Republica Dominicana.